Con la tecnología de Blogger.
Latest News
Mostrando entradas con la etiqueta robots. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta robots. Mostrar todas las entradas
iMobot, un robot para ayudar en desastres como el de Japón
Posted by rex.h
on
jueves, 5 de mayo de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (0)
A la lista de robots que podrían ayudar en el desastre de Japón se le podría unir el iMobot. Este robot ha sido diseñado por ingenieros de la Universidad de California (EEUU) y tiene la peculiaridad de ser modular, de manera que presenta cuatro grados de libertad controlables, con dos juntas en la sección central y dos ruedas, una en cada extremo. Un módulo individual puede conducir sobre sus ruedas, gatear como un gusano, o levantar un extremo de su cuerpo y desplazarse.
Por ello, según sus responsables, encabezados por el profesor Harry Cheng, podría ser utilizado en aplicaciones industriales para la creación rápida de prototipos robóticos complejos y como base de robots para operaciones de búsqueda y rescate en terrenos difíciles.
Graham Ryland, que ayudó a desarrollar el iMobot, explica que es muy difícil construir robots que unan las características de flexibilidad, modularidad y reconfiguración. De hecho, apostilla Ryland, no hay robots comerciales modulares en grado de investigación disponibles.
La idea sería, explica este experto, que basándose en el iMobot como modelo, los investigadores podrían centrarse en resolver problemas en otras áreas, como la inteligencia artificial, la colaboración robótica, y los sistemas reconfigurables y adaptables, sin tener que desarrollar primero la parte de hardware del robot.
Por tanto, Cheng y Ryland han formado una empresa, Barobo Inc., para desarrollar el robot de manera comercial. La empresa ha recibido una subvención inicial de investigación de la National Science Foundation de 150.000 dólares para seis meses, con la posibilidad de solicitar otros 500.000 dólares. Los inventores esperan que el robot esté disponible en el mercado a finales de este año.
Por ello, según sus responsables, encabezados por el profesor Harry Cheng, podría ser utilizado en aplicaciones industriales para la creación rápida de prototipos robóticos complejos y como base de robots para operaciones de búsqueda y rescate en terrenos difíciles.
Graham Ryland, que ayudó a desarrollar el iMobot, explica que es muy difícil construir robots que unan las características de flexibilidad, modularidad y reconfiguración. De hecho, apostilla Ryland, no hay robots comerciales modulares en grado de investigación disponibles.
La idea sería, explica este experto, que basándose en el iMobot como modelo, los investigadores podrían centrarse en resolver problemas en otras áreas, como la inteligencia artificial, la colaboración robótica, y los sistemas reconfigurables y adaptables, sin tener que desarrollar primero la parte de hardware del robot.
Por tanto, Cheng y Ryland han formado una empresa, Barobo Inc., para desarrollar el robot de manera comercial. La empresa ha recibido una subvención inicial de investigación de la National Science Foundation de 150.000 dólares para seis meses, con la posibilidad de solicitar otros 500.000 dólares. Los inventores esperan que el robot esté disponible en el mercado a finales de este año.
Robot que escribe Biblia con letra de monja
El robot KR16, de fabricación alemana y probado en Sevilla, empezó hoy con la tarea de escribir la Biblia, a pluma y en cuidada caligrafía medieval, ante la puerta de la catedral de Tréveris (oeste de Alemania).
La mano firme del robot, apuntalado en un contenedor industrial de siete metros de largo a modo de escaparate, inició lo que se perfila como un largo trabajo de once meses de duración, las 24 horas del día, bajo la supervisión del equipo técnico y artístico formado por Matthias Gommel, Martina Haitz y Jan Zappe.
"Va a necesitar un kilómetro de papel, con un ancho de 63 centímetros, y apenas un litro de tinta para tan gran cometido", explicó a EFE Gommel, ante el inicio de su experimental escritura del texto sagrado.
La tinta es un elemento "de rendimiento extraordinariamente alto", recordó el artista, acorde con el espíritu "ahorrador de los conventos", ahora recuperado para una experiencia artística que pretende hacer congeniar lo medieval con la tecnología moderna.
"Nuestro KR16 es un robot de serie, generalmente utilizado para el montaje de automóviles, que nosotros hemos adaptado para reproducir la caligrafía propia de las monjas de los conventos", añadió Gommel.
Se trata de un robot con un amplio rodaje a sus espaldas, puesto que ejerció ya funciones bíblicas similares en Sevilla, en 2008, durante la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo (BIACS3).
"Fue una experiencia en formato económico, para los 100 días de vida de la bienal de Sevilla, pero con el privilegio de desarrollarla desde la Cartuja, junto a su histórica capilla", recordaba tres años después el artista alemán.
Ahora, la idea es trasladar esa misma experiencia a Tréveris, la catedral de la diócesis más antigua de Alemania, donde el grupo presentó el proyecto, con aprobación del obispado, en 2007.
El trío de artistas formado por Gommel, Haitz (ambos nacidos en 1970) y Zappe (en 1969), aglutinados bajo el proyecto bautizado como "Robotlab", lleva años ejercitándose en la escritura bíblica robotizada.
El estreno de la operación en Tréveris coincide con la apertura este viernes del llamado Heilig-Rock-Fest, un festival preparatorio para el gran año procesional de Tréveris, en 2012, en que se exhibirá la llamada Túnica Sagrada o Túnica Inconsútil de Jesucristo.
La Biblia del KR16 debe estar acabada el 13 de abril de 2012, día en que se abrirá la peregrinación a Tréveris. Durante el mes siguiente se espera acudan a la ciudad alemana un millón de peregrinos.
Se trata de una gran cita para el mundo católico, tras las últimas peregrinaciones de 1959 y 1966 y teniendo en cuenta, además, que el próximo año se cumplen 500 de la primera exposición de esa Túnica.
La pieza se conserva habitualmente en la catedral, preservada del público y en lugar convenientemente acondicionado, de manera que cada una de sus contadas exhibiciones concentra a gran número de peregrinos.
Gommel y los suyos quieren tener su biblia a punto para esa cita, lo que será la culminación de su experiencia artística iniciada en el Centro de Arte y Tecnología Mediática de Karlsruhe, en el 2000, continuada en Sevilla, luego en Portugal y ahora amplificada para Tréveris.
Durante los once meses de elaboración, el trabajo del KR16 podrá ser seguido por el visitante que se acerque a su contenedor, ante la catedral de Tréveris, para lo que se ha dispuesto de una cámara que "acercará" la caligrafía al público.
Terminado el proceso de escritura, se procederá a editarla, de acuerdo a la Biblia depositada a los archivos de Tréveris, para dejarla expuesta como tal en el Museo Diocesano de la ciudad, a partir de 2013. EFE
La mano firme del robot, apuntalado en un contenedor industrial de siete metros de largo a modo de escaparate, inició lo que se perfila como un largo trabajo de once meses de duración, las 24 horas del día, bajo la supervisión del equipo técnico y artístico formado por Matthias Gommel, Martina Haitz y Jan Zappe.
"Va a necesitar un kilómetro de papel, con un ancho de 63 centímetros, y apenas un litro de tinta para tan gran cometido", explicó a EFE Gommel, ante el inicio de su experimental escritura del texto sagrado.
La tinta es un elemento "de rendimiento extraordinariamente alto", recordó el artista, acorde con el espíritu "ahorrador de los conventos", ahora recuperado para una experiencia artística que pretende hacer congeniar lo medieval con la tecnología moderna.
"Nuestro KR16 es un robot de serie, generalmente utilizado para el montaje de automóviles, que nosotros hemos adaptado para reproducir la caligrafía propia de las monjas de los conventos", añadió Gommel.
Se trata de un robot con un amplio rodaje a sus espaldas, puesto que ejerció ya funciones bíblicas similares en Sevilla, en 2008, durante la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo (BIACS3).
"Fue una experiencia en formato económico, para los 100 días de vida de la bienal de Sevilla, pero con el privilegio de desarrollarla desde la Cartuja, junto a su histórica capilla", recordaba tres años después el artista alemán.
Ahora, la idea es trasladar esa misma experiencia a Tréveris, la catedral de la diócesis más antigua de Alemania, donde el grupo presentó el proyecto, con aprobación del obispado, en 2007.
El trío de artistas formado por Gommel, Haitz (ambos nacidos en 1970) y Zappe (en 1969), aglutinados bajo el proyecto bautizado como "Robotlab", lleva años ejercitándose en la escritura bíblica robotizada.
El estreno de la operación en Tréveris coincide con la apertura este viernes del llamado Heilig-Rock-Fest, un festival preparatorio para el gran año procesional de Tréveris, en 2012, en que se exhibirá la llamada Túnica Sagrada o Túnica Inconsútil de Jesucristo.
La Biblia del KR16 debe estar acabada el 13 de abril de 2012, día en que se abrirá la peregrinación a Tréveris. Durante el mes siguiente se espera acudan a la ciudad alemana un millón de peregrinos.
Se trata de una gran cita para el mundo católico, tras las últimas peregrinaciones de 1959 y 1966 y teniendo en cuenta, además, que el próximo año se cumplen 500 de la primera exposición de esa Túnica.
La pieza se conserva habitualmente en la catedral, preservada del público y en lugar convenientemente acondicionado, de manera que cada una de sus contadas exhibiciones concentra a gran número de peregrinos.
Gommel y los suyos quieren tener su biblia a punto para esa cita, lo que será la culminación de su experiencia artística iniciada en el Centro de Arte y Tecnología Mediática de Karlsruhe, en el 2000, continuada en Sevilla, luego en Portugal y ahora amplificada para Tréveris.
Durante los once meses de elaboración, el trabajo del KR16 podrá ser seguido por el visitante que se acerque a su contenedor, ante la catedral de Tréveris, para lo que se ha dispuesto de una cámara que "acercará" la caligrafía al público.
Terminado el proceso de escritura, se procederá a editarla, de acuerdo a la Biblia depositada a los archivos de Tréveris, para dejarla expuesta como tal en el Museo Diocesano de la ciudad, a partir de 2013. EFE
Robot que trepa paredes
Posted by rex.h
on
miércoles, 4 de mayo de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (0)
Los robots están haciendo de nuestra vida no sólo más interesante, sino más segura. Los ojos y oídos digitales del futuro están aquí ya!
Es asì que ReconRobotic nos presenta su nuevo robot que tiene una característica llamativa y que le da una ventaja significativa sobre los modelos anteriores. El nuevo ReconRobot será capaz de conducir en una superficie vertical pura.
Antes de empezar a preguntarse si esta máquina es capaz de doblar las leyes de la física, hay que saber que la superficie en la que le están haciendo subir es de metal. Este robot tan inteligente utiliza las leyes del magnetismo para hacer su ascenso.
Las aplicaciones específicas para este robot por ejemplo podría ser cuando se encuentran en alta mar y hay una situación donde los piratas han tomado un buque, este robot sería capaz de explorar el buque, y tener una idea de lo que está pasando antes de que las vidas de los rehenes corra un riesgo innecesario. También para rescates en cimas donde el hombre no puede llegar, entre muchas otras aplicaciones en la vida real
Es asì que ReconRobotic nos presenta su nuevo robot que tiene una característica llamativa y que le da una ventaja significativa sobre los modelos anteriores. El nuevo ReconRobot será capaz de conducir en una superficie vertical pura.
Antes de empezar a preguntarse si esta máquina es capaz de doblar las leyes de la física, hay que saber que la superficie en la que le están haciendo subir es de metal. Este robot tan inteligente utiliza las leyes del magnetismo para hacer su ascenso.
Las aplicaciones específicas para este robot por ejemplo podría ser cuando se encuentran en alta mar y hay una situación donde los piratas han tomado un buque, este robot sería capaz de explorar el buque, y tener una idea de lo que está pasando antes de que las vidas de los rehenes corra un riesgo innecesario. También para rescates en cimas donde el hombre no puede llegar, entre muchas otras aplicaciones en la vida real
Robots gasolineros en Holanda
En Holanda han ido un paso más allá de la casi indispensable presencia humana en las estaciones de servicio y ya existe un sistema completamente robotizado, en el que no hay que bajarse del vehículo ni mover apenas un dedo para cargar combustible. El sistema se llama Tank PitStop y gracias a él, los surtidores podrían ser atendidos de forma totalmente automática, con un brazo mecánico que rellena la cantidad deseada en el depósito de combustible.
Para comenzar a usar los servicios de esta curiosa gasolinera, el cliente ha de solicitar un chip personalizado, que va oculto en un adhesivo colocado en el parabrisas del coche. Este chip almacena todos los datos (marca, modelo y motor del vehículo, combustible que utiliza, dónde está ubicada la boca de carga en el vehículo, cantidad de combustible requerido, ángulo del brazo del robot necesario, etcétera).
El chip, junto a su pegatina, va correspondientemente unido de forma indisoluble al vehículo, de forma que si se retira para colocarlo en otro vehículo distinto dejaría de funcionar.
Una vez que el chip está activado, ya se puede cargar. En cada repostaje, una vez que se aproxima el vehículo, a través de unos sensores y una pantalla electrónica se indica dónde hay que parar, de forma muy similar a la de un lavadero automático.
A partir de aquí, ya está todo el trabajo hecho: el robot, que tiene tres brazos operativos, abre de forma automática la tapa del combustible, saca el tapón e introduce con uno de los brazos la manguera de combustible correcta para llenar el tanque con combustible apropiado.
Una vez finalizado el proceso, el robot se retira mediante un proceso que sigue pasos inversos a los anteriores y la pantalla indica que el proceso ha finalizado. Gracias al chip el sistema debitará el importe de la tarjeta de crédito, también de forma totalmente automática. Y todo esto sin apenas mover un dedo ni levantarse del asiento del conductor.
Actualmente, ya hay varias estaciones en Holanda funcionando con este sistema. Teniendo en cuenta que la propia empresa vende la tecnología para poder ser instalada de forma apropiada en cualquier estación de servicio convencional, no sería de extrañar que dentro de no demasiado tiempo viésemos más de una de estos “surtidores robotizados” totalmente automáticos.
Para comenzar a usar los servicios de esta curiosa gasolinera, el cliente ha de solicitar un chip personalizado, que va oculto en un adhesivo colocado en el parabrisas del coche. Este chip almacena todos los datos (marca, modelo y motor del vehículo, combustible que utiliza, dónde está ubicada la boca de carga en el vehículo, cantidad de combustible requerido, ángulo del brazo del robot necesario, etcétera).
El chip, junto a su pegatina, va correspondientemente unido de forma indisoluble al vehículo, de forma que si se retira para colocarlo en otro vehículo distinto dejaría de funcionar.
Una vez que el chip está activado, ya se puede cargar. En cada repostaje, una vez que se aproxima el vehículo, a través de unos sensores y una pantalla electrónica se indica dónde hay que parar, de forma muy similar a la de un lavadero automático.
A partir de aquí, ya está todo el trabajo hecho: el robot, que tiene tres brazos operativos, abre de forma automática la tapa del combustible, saca el tapón e introduce con uno de los brazos la manguera de combustible correcta para llenar el tanque con combustible apropiado.
Una vez finalizado el proceso, el robot se retira mediante un proceso que sigue pasos inversos a los anteriores y la pantalla indica que el proceso ha finalizado. Gracias al chip el sistema debitará el importe de la tarjeta de crédito, también de forma totalmente automática. Y todo esto sin apenas mover un dedo ni levantarse del asiento del conductor.
Actualmente, ya hay varias estaciones en Holanda funcionando con este sistema. Teniendo en cuenta que la propia empresa vende la tecnología para poder ser instalada de forma apropiada en cualquier estación de servicio convencional, no sería de extrañar que dentro de no demasiado tiempo viésemos más de una de estos “surtidores robotizados” totalmente automáticos.
Eco-Robots ayudan en el reciclaje de basura
Posted by rex.h
on
viernes, 29 de abril de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (0)
Zen robotics, un robot que ayuda a juntar la basura, seguramente una ideal innovasion.
Aunque la gente toma conciencia muchas veces, sigue habiendo mucha basura que quedan como desperdicios y su destino son los basurales cuando podrian ser reutilizados.
Una compania Finlandesa puso a diseñar con su equipo un robot con una especifica funcionalidad:
ayudar a oredenar y selecionar la basura y los desechos para luego identificar materiales reciclables.
Se trata en realidad de un brazo mecanico simple conectado a un ordenador que cumple el papel de cerebro.
Mediante la prueba se detecto un promedio de 50% de efectividad identificando objetos y desechos reciclables entre materiales de construccion.
Un robot propicio para las montañas de basura que se generan en algunos sectores. algunas de sus funcionalidades son: detector de metales, de peso, scanner 3D.
Aunque la gente toma conciencia muchas veces, sigue habiendo mucha basura que quedan como desperdicios y su destino son los basurales cuando podrian ser reutilizados.
Una compania Finlandesa puso a diseñar con su equipo un robot con una especifica funcionalidad:
ayudar a oredenar y selecionar la basura y los desechos para luego identificar materiales reciclables.
Se trata en realidad de un brazo mecanico simple conectado a un ordenador que cumple el papel de cerebro.
Mediante la prueba se detecto un promedio de 50% de efectividad identificando objetos y desechos reciclables entre materiales de construccion.
Un robot propicio para las montañas de basura que se generan en algunos sectores. algunas de sus funcionalidades son: detector de metales, de peso, scanner 3D.
Japon los robots yankis toman el control
Posted by rex.h
on
jueves, 28 de abril de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (0)
Fukushima ha sacudido la autoestima de la ingeniería de Japón. El pueblo no solo ha admitido que va a tardar casi un año en analizarla nuclear -en el mejor de los casos-, estrellaque ha pedidoayudaal exterior. Primero solicitó a la francesa Areva expertos para atenderel agua radiactiva que se escapa de la central, y ahora ha visto cómo han sido robots de EE UU los primeros en insertaren los edificios de los reactores paramedirla radiactividad. Un compactogolpe para el puebloque se consideraba el padre de la robótica.
Lacompañíaque se apunta la medalla de Fukushima es iRobot, fundada hace 21 años por ingenieros del Instituto de Tecnología de Massachusetts, elacreditadoMIT. La firma fabrica robots militares para las tropas de EE UU en Afganistán e Irak, y sus máquinas inspeccionaron en el yacijamarino el vertido de BP en el ensenadade México y trabajaron en las Torres Gemelas tras el 11-S.
Que sea tecnología de EE UU la elegida demuestra los diferentes enfoques que da cada puebloa los robots. Japón es líder cosmopolitaen el sector, pero buena trozo del desarrollo lo ha dedicado a robots humanoides, destinados al ocio. En EE UU las empresas siguen las directrices del Departamento de Defensa, que exige robots útiles, sin fuegos artificiales.
El consejero delegado de iRobot, Colin Angle, dejó palmariola diferencia en una entrevista en 2010 en la revista especializada Pocket-lint: "Los robots no deberían tener piernas. Los brazos tienen sentido y la inventiva también. Nosotros no tenemos ruedas, pero los robots pueden. (...) En Japón los robots se usan como símbolo de estatus y como herramientas de marketing. Sus empresas no crean beneficios, estrellasueños".
La tentativa de que busca la excedentees el producto estrella de iRobot, el aspirador Roomba, que "limpia todo tipo de suelos, las esquinas y los rodapiés y debajo de los muebles". Es un sencillo disco que gira sin cables por el suelo aspirando el polvo. Solo en España el año caducado se vendieron más de 80.000 unidades (entre 349 y 599 euros, depende del modelo) y en el orbe hay más de cinco millones de aparatos, según el distribuidor, Ges Solutions.
Un adalid de iRobot explica en un correo electrónico que la compañía obtuvo el año caducado 400 millones de dólares en ingresos y emplea a 600 personas. Gracias al aspirador, el 66% de los ingresos procedió del sector doméstico, que ha superado al militar.
El 18 de marzo, solo una semana después del terremoto, lac ompañía envió cuatro robots a Japón: dos Packbot 510 (para reconocer el terreno) y dos del muestraWarrior 710 (capaces de subir carga pesada). Iban equipados con sistemas para medirla radiación. Seis empleados de iRobot viajaron a Japón para aleccionar a los operarios de la eléctrica Tepco. Francia y Alemania, entre otros, habían ofrecido sus propios robots, algunos especialmente diseñados para insertar incluso a los reactores nucleares, donde la radiación es tan alta que daña los equipos electrónicos.
Los robots que han entrado a Fukushima son los PackBot, los mismos que el Ejército de EE UU envió a Afganistán en 2002 para inspeccionar cuevas y búnkeres en busca de bombas. Entraron primitivo en los edificios de los reactores 1 y 3, donde nadie ha pisado desde el terremoto-tsunami del 11 de marzo. No enviaron buenas noticias: la radiactividad en el reactor 1 osciló entre los 10 y los 49 milisievert a la hora; en el 3, entre 28 y 57. En el reactor 2 no pudieronvernada porque la humedad, de más del 90%, empañó la cámara. La radiación valuaciónahítiempomenor, 4,1 milisievert a la hora.
Como la porciónmáxima para un trabajador en Fukushima es de 250 milisievert en un año (nivel dos veces y media el de situaciones normales), cada operario no podríaestarmás de cinco horas en el edificio. De los aproximadamente 300 empleados que están en la planta, 28 no podríanestarni ese tiempo, porque ya han caducadoel límite de 100 milisievert. Además, hay subcontratas que rechazan las ofertas de Tepco para cultivaren Fukushima a arrepentimientode los elevados salarios. Los robots no rechazan la tarea.
Lacompañíaque se apunta la medalla de Fukushima es iRobot, fundada hace 21 años por ingenieros del Instituto de Tecnología de Massachusetts, elacreditadoMIT. La firma fabrica robots militares para las tropas de EE UU en Afganistán e Irak, y sus máquinas inspeccionaron en el yacijamarino el vertido de BP en el ensenadade México y trabajaron en las Torres Gemelas tras el 11-S.
Que sea tecnología de EE UU la elegida demuestra los diferentes enfoques que da cada puebloa los robots. Japón es líder cosmopolitaen el sector, pero buena trozo del desarrollo lo ha dedicado a robots humanoides, destinados al ocio. En EE UU las empresas siguen las directrices del Departamento de Defensa, que exige robots útiles, sin fuegos artificiales.
El consejero delegado de iRobot, Colin Angle, dejó palmariola diferencia en una entrevista en 2010 en la revista especializada Pocket-lint: "Los robots no deberían tener piernas. Los brazos tienen sentido y la inventiva también. Nosotros no tenemos ruedas, pero los robots pueden. (...) En Japón los robots se usan como símbolo de estatus y como herramientas de marketing. Sus empresas no crean beneficios, estrellasueños".
La tentativa de que busca la excedentees el producto estrella de iRobot, el aspirador Roomba, que "limpia todo tipo de suelos, las esquinas y los rodapiés y debajo de los muebles". Es un sencillo disco que gira sin cables por el suelo aspirando el polvo. Solo en España el año caducado se vendieron más de 80.000 unidades (entre 349 y 599 euros, depende del modelo) y en el orbe hay más de cinco millones de aparatos, según el distribuidor, Ges Solutions.
Un adalid de iRobot explica en un correo electrónico que la compañía obtuvo el año caducado 400 millones de dólares en ingresos y emplea a 600 personas. Gracias al aspirador, el 66% de los ingresos procedió del sector doméstico, que ha superado al militar.
El 18 de marzo, solo una semana después del terremoto, lac ompañía envió cuatro robots a Japón: dos Packbot 510 (para reconocer el terreno) y dos del muestraWarrior 710 (capaces de subir carga pesada). Iban equipados con sistemas para medirla radiación. Seis empleados de iRobot viajaron a Japón para aleccionar a los operarios de la eléctrica Tepco. Francia y Alemania, entre otros, habían ofrecido sus propios robots, algunos especialmente diseñados para insertar incluso a los reactores nucleares, donde la radiación es tan alta que daña los equipos electrónicos.
Los robots que han entrado a Fukushima son los PackBot, los mismos que el Ejército de EE UU envió a Afganistán en 2002 para inspeccionar cuevas y búnkeres en busca de bombas. Entraron primitivo en los edificios de los reactores 1 y 3, donde nadie ha pisado desde el terremoto-tsunami del 11 de marzo. No enviaron buenas noticias: la radiactividad en el reactor 1 osciló entre los 10 y los 49 milisievert a la hora; en el 3, entre 28 y 57. En el reactor 2 no pudieronvernada porque la humedad, de más del 90%, empañó la cámara. La radiación valuaciónahítiempomenor, 4,1 milisievert a la hora.
Como la porciónmáxima para un trabajador en Fukushima es de 250 milisievert en un año (nivel dos veces y media el de situaciones normales), cada operario no podríaestarmás de cinco horas en el edificio. De los aproximadamente 300 empleados que están en la planta, 28 no podríanestarni ese tiempo, porque ya han caducadoel límite de 100 milisievert. Además, hay subcontratas que rechazan las ofertas de Tepco para cultivaren Fukushima a arrepentimientode los elevados salarios. Los robots no rechazan la tarea.
¿Serán tan inteligentes los robots?
Posted by rex.h
on
miércoles, 27 de abril de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (0)
En sus primeros tiempos las máquinas controladas y programadas para moverse, manipular objetos y realizar trabajos difíciles o desagradables a los humanos. y que a la vez interaccionaban con el entorno, se les denominó Robots.
El novelista y dramaturgo Karen Capek fue quien primero utilizó esa palabra por los años 1917-21, en su obra teatral Robots Universales Rossum, para referirse a los artefactos con forma humanoide.
Quizás ese autor nunca pudo imaginar la trascendencia de ese término a través de los años.
La denominación robots proviene de un vocablo checo robota que significa siervo y es idéntico a la expresión rusa robonitk, sinónimo de labor ardua, repetitiva y monótona, similar a la de los procesos de fabricación en las industrias.
Pero no fue hasta el surgimiento del término Inteligencia-artificial cuando el aspecto científico-ético-filosófico, alrededor del tema, se tornó complicado y numerosas las opiniones de si esos artilugios de la técnica, en sus diferentes generaciones, pudieran convertirse en competidores de los humanos, es decir: sustituirlos, ser inteligentes.
Actualmente existen múltiples criterios al respecto y entre ellos, el del catedrático de la Universidad de Málaga Antonio Diéguez: esa posibilidad debe ser descartada de antemano, al menos si por talento (o por procesos mentales) se entiende algo que no está sometido a reglas predeterminadas que faculta a los individuos reconocer rápidamente lo relevante y lo accesorio en un entorno cambiante que le permite ser intuitivos y creativos.
En definitiva la Inteligencia-artificial estudia como lograr que los ingenios de la técnica realicen tareas que por el momento, son ejecutadas mejor por el hombre.
Pero vale suponer que la definición es efímera, ya que se basa en el estado actual de la informática y no incluye áreas que potencialmente tienen un gran impacto tales como los problemas que no pueden ser resueltos adecuadamente ni por el homo sapiens, ni por las máquinas.
Una Realidad Posible
Sin embargo, para el experto y neurocirujano colombiano Rodolfo Llinás, la capacidad de diseñar un robot que emule con el hombre no cabe dudas que algún día se podrá construir.
En su libro I of the Vortex expresa que las computadoras como se las conoce hoy no parecen estar listas para tener una mente, pero eso puede deberse a limitaciones en su diseño más que a cualquier restricción teórica creada artificialmente.
Una opinión discordante es la del psicoanalista Simón Brainsky, quien apunta: "no es concebible un autómata que pueda moverse por afectos, porque ellos suponen un nivel de sentimientos que es exclusivo de los seres vivos".
Para Brainsky, que da la opinión en su Perspectiva del Psicoanálisis, "el hombre es el único animal que sueña, hace abstracciones, construye utopías y tiene conciencia".
El tema y en ocasiones miedo a que se puedan construir y auto-reproducir ingenios con una inteligencia igual o superior a la de los humanos en un tiempo más o menos corto, puede o no constituir una realidad inobjetable y aún hay mucha tela por donde cortar.
Lo que si parece cierto y así lo expresó el experto en la materia Antonio Diéguez, es que todo ese discurso apocalíptico sobre la exclusión competitiva del hombre frente a los robots, contribuye en mucho a desviar la atención de otros peligros más inmediatos y reales en relación con la computadora electrónica.
La dependencia de los aparatos a la hora de tomar decisiones en ámbitos de especial importancia social, el carácter incuestionable con el que se asumen ciertos fines ligados a su uso y difusión, la extensión de su dominio sobre cada vez más aspectos de la vida Humana.
Luego, habrá que esperar todavía un tiempo indeterminado, para saber realmente si en definitiva serán tan inteligentes o no los robots.
El novelista y dramaturgo Karen Capek fue quien primero utilizó esa palabra por los años 1917-21, en su obra teatral Robots Universales Rossum, para referirse a los artefactos con forma humanoide.
Quizás ese autor nunca pudo imaginar la trascendencia de ese término a través de los años.
La denominación robots proviene de un vocablo checo robota que significa siervo y es idéntico a la expresión rusa robonitk, sinónimo de labor ardua, repetitiva y monótona, similar a la de los procesos de fabricación en las industrias.
Pero no fue hasta el surgimiento del término Inteligencia-artificial cuando el aspecto científico-ético-filosófico, alrededor del tema, se tornó complicado y numerosas las opiniones de si esos artilugios de la técnica, en sus diferentes generaciones, pudieran convertirse en competidores de los humanos, es decir: sustituirlos, ser inteligentes.
Actualmente existen múltiples criterios al respecto y entre ellos, el del catedrático de la Universidad de Málaga Antonio Diéguez: esa posibilidad debe ser descartada de antemano, al menos si por talento (o por procesos mentales) se entiende algo que no está sometido a reglas predeterminadas que faculta a los individuos reconocer rápidamente lo relevante y lo accesorio en un entorno cambiante que le permite ser intuitivos y creativos.
En definitiva la Inteligencia-artificial estudia como lograr que los ingenios de la técnica realicen tareas que por el momento, son ejecutadas mejor por el hombre.
Pero vale suponer que la definición es efímera, ya que se basa en el estado actual de la informática y no incluye áreas que potencialmente tienen un gran impacto tales como los problemas que no pueden ser resueltos adecuadamente ni por el homo sapiens, ni por las máquinas.
Una Realidad Posible
Sin embargo, para el experto y neurocirujano colombiano Rodolfo Llinás, la capacidad de diseñar un robot que emule con el hombre no cabe dudas que algún día se podrá construir.
En su libro I of the Vortex expresa que las computadoras como se las conoce hoy no parecen estar listas para tener una mente, pero eso puede deberse a limitaciones en su diseño más que a cualquier restricción teórica creada artificialmente.
Una opinión discordante es la del psicoanalista Simón Brainsky, quien apunta: "no es concebible un autómata que pueda moverse por afectos, porque ellos suponen un nivel de sentimientos que es exclusivo de los seres vivos".
Para Brainsky, que da la opinión en su Perspectiva del Psicoanálisis, "el hombre es el único animal que sueña, hace abstracciones, construye utopías y tiene conciencia".
El tema y en ocasiones miedo a que se puedan construir y auto-reproducir ingenios con una inteligencia igual o superior a la de los humanos en un tiempo más o menos corto, puede o no constituir una realidad inobjetable y aún hay mucha tela por donde cortar.
Lo que si parece cierto y así lo expresó el experto en la materia Antonio Diéguez, es que todo ese discurso apocalíptico sobre la exclusión competitiva del hombre frente a los robots, contribuye en mucho a desviar la atención de otros peligros más inmediatos y reales en relación con la computadora electrónica.
La dependencia de los aparatos a la hora de tomar decisiones en ámbitos de especial importancia social, el carácter incuestionable con el que se asumen ciertos fines ligados a su uso y difusión, la extensión de su dominio sobre cada vez más aspectos de la vida Humana.
Luego, habrá que esperar todavía un tiempo indeterminado, para saber realmente si en definitiva serán tan inteligentes o no los robots.
Robot Oruga
Investigadores del Instituto de Física de la Universidad de Tufts en Massachusetts (Estados Unidos) ha diseñado y desarrollado un robot que se enrosca y se desplaza con la rapidez con la que la hacen algunas orugas para huir de sus depredadores. Las características del avance se publican en la revista 'Bioinspiration & Biomimetics'.
Los investigadores han analizado las diversas conductas de las orugas para descubrir soluciones para la nueva generación de robots de búsqueda y rescate. A pesar de su extrema flexibilidad y adaptabilidad, los actuales robots de cuerpo blando están limitados por su baja velocidad, por lo que los investigadores han buscado entre los animales terrestres inspiración para mejorar los diseños.
Algunas orugas tienen una extraordinaria habilidad para curvarse de forma rápida y convertirse en diminutas ruedas y propulsarse lejos de los depredadores. Este sofisticado proceso, llamado rodaje balístico, es una de las conductas de giro más rápidas de la naturaleza.
Los científicos se plantearon la posibilidad de diseñar un robot que imitase esta conducta de las orugas y de conocer mejor la mecánica detrás del rodaje balístico.
Para simular el movimiento de una oruga, los investigadores diseñaron un robot de cuerpo blando de 10 centímetros de largo, llamado GoQBot, hecho de goma de silicona y que actuaba mediante cables de aleación con memoria de forma. Se llamaba GoQBot ya que produce la forma de una 'Q' antes de rodar a una velocidad de medio metro por segundo.
El robot se diseñó para replicar de forma exacta las morfologías funcionales de una oruga y se ajustó con 5 emisores infrarrojos a cada lado para permitir seguir su movimiento utilizando uno de los últimos sistemas de seguimiento tridimensional de alta velocidad. Simultáneamente, una placa de fuerza midió las fuerzas detalladas sobre el terreno a medida que el robot se movía en rotación balística.
Los autores descubrieron que para cambiar la conformación de su cuerpo de forma tan rápida las orugas utilizan sus músculos no lineales, en el caso del robot el movimiento se consigue en menos de 100 milésimas de segundo.
Además, los investigadores también descubrieron que las orugas sólo pueden utilizar este medio de transporte en superficies lisas y para ello requieren una gran cantidad de energía. Por eso estos movimientos se realizan en contadas ocasiones y con impredecibles consecuencias.
El trabajo proporciona información sobre este medio de escape de las orugas pero también podría utilizarse en el desarrollo futuro de robots. Según explica Huai-Ti Lin, responsable del estudio, "GoQBot demuestra una solución mediante la reconfiguración de su cuerpo y podría por ello mejorar varias aplicaciones robóticas como el rescate urbano, la inspección de edificios y el control ambiental".
Los investigadores han analizado las diversas conductas de las orugas para descubrir soluciones para la nueva generación de robots de búsqueda y rescate. A pesar de su extrema flexibilidad y adaptabilidad, los actuales robots de cuerpo blando están limitados por su baja velocidad, por lo que los investigadores han buscado entre los animales terrestres inspiración para mejorar los diseños.
Algunas orugas tienen una extraordinaria habilidad para curvarse de forma rápida y convertirse en diminutas ruedas y propulsarse lejos de los depredadores. Este sofisticado proceso, llamado rodaje balístico, es una de las conductas de giro más rápidas de la naturaleza.
Los científicos se plantearon la posibilidad de diseñar un robot que imitase esta conducta de las orugas y de conocer mejor la mecánica detrás del rodaje balístico.
Para simular el movimiento de una oruga, los investigadores diseñaron un robot de cuerpo blando de 10 centímetros de largo, llamado GoQBot, hecho de goma de silicona y que actuaba mediante cables de aleación con memoria de forma. Se llamaba GoQBot ya que produce la forma de una 'Q' antes de rodar a una velocidad de medio metro por segundo.
El robot se diseñó para replicar de forma exacta las morfologías funcionales de una oruga y se ajustó con 5 emisores infrarrojos a cada lado para permitir seguir su movimiento utilizando uno de los últimos sistemas de seguimiento tridimensional de alta velocidad. Simultáneamente, una placa de fuerza midió las fuerzas detalladas sobre el terreno a medida que el robot se movía en rotación balística.
Los autores descubrieron que para cambiar la conformación de su cuerpo de forma tan rápida las orugas utilizan sus músculos no lineales, en el caso del robot el movimiento se consigue en menos de 100 milésimas de segundo.
Además, los investigadores también descubrieron que las orugas sólo pueden utilizar este medio de transporte en superficies lisas y para ello requieren una gran cantidad de energía. Por eso estos movimientos se realizan en contadas ocasiones y con impredecibles consecuencias.
El trabajo proporciona información sobre este medio de escape de las orugas pero también podría utilizarse en el desarrollo futuro de robots. Según explica Huai-Ti Lin, responsable del estudio, "GoQBot demuestra una solución mediante la reconfiguración de su cuerpo y podría por ello mejorar varias aplicaciones robóticas como el rescate urbano, la inspección de edificios y el control ambiental".
Robots aquellos del antaño...
Posted by rex.h
on
jueves, 21 de abril de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (1)
En 1939, intentando popularizar su linea de artefactos eléctricos, la firma estadounidense Westinghouse presentó una pareja de robots compuesta por “Elektro the Moto Man” -un humanoide de más de 2 metros de alto- y su mascota Sparko. Sparko era un Terrier Escocés robótico, de unos 30 kilogramos de peso capaz de hacer muchos de los trucos que los perros de verdad saben hacer. Se construyeron tres ejemplares, uno de ellos resultó destruido y los otros dos se encuentran desaparecidos. ¿Alguien sabe donde está Sparko?
Hoy día nadie se sorprende al ver un robot. El coche que conduces ha sido construido por uno, al igual que el ordenador en el que estás leyendo esto y casi todo lo demás que tienes en casa. Algunas empresas, Sony y Wow Wee entre otras, producen en serie mascotas robóticas como Aibo o Robosapiens, artefactos que a pesar de ser máquinas muy complejas y sofisticadas, no asombran demasiado a nadie. Pero el mundo no siempre fue así.
En la primera mitad del siglo pasado, los “robots” eran sumamente extraños. De hecho, el término que utilizamos para denominarlos no existía antes de 1921, cuando el dramaturgo checoKarel Čapek estrenó su obra de teatro Rossum’s Universal Robots. En ella se representaban servidores mecánicos a los que se los describía con la palabra “robotnik”. Unos 10 años después de acuñado el término, un reconocido fabricante de productos eléctricos para el hogar de los Estados Unidos -la firma Westinghouse Electric Corporation- designo un equipo dirigido por el ingeniero Joseph Barnett para desarrollar una pareja robótica destinada a servir como atracción publicitaria.
La pareja, integrada por un robot humanoide y su mascota - un perro robótico- fueron presentados al público en 1939 en la Feria Mundial de Nueva York. Era imposible que
pasasen desapercibidos. Elektro, “the Moto Man”, era un robot que medía unos 2.10 metros de altura y pesaba unos 150 kilogramos. Entre sus habilidades se destacaban la posibilidad de caminar, contar con los dedos, detectar objetos gracias a las fotocélulas instaladas en su cabeza , “fumar” cigarrillos mediante un sistema neumático, reconocer los colores verde y rojo, y hablar. Si: Elektro era capaz de reproducir unas 700 palabras almacenadas en un disco -como los utilizados para almacenar musica- alojado en su abultado tórax. Su mascota, Sparko, era mucho más pequeño pero no por eso menos espectacular. Era un “clon” de un perro raza Scottish Terrier de acero inoxidable, color metalizado, de unos 50 centímetros de alto y cerca de 30 kilos de peso. Sparko podía rodar como un perro de verdad, inclinarse y sentarse sobre sus patas traseras. Cada vez que la pareja aparecía en público, era Sparko quien conseguía los más fuertes aplausos.
Hoy día se puede ver a Elektro en el museo Mansfield Memorial, situado en Ohio (EE.UU.). Esto ha sido posible gracias a una meticulosa restauración efectuada por Jack Weeks, quien aún está intentando encontrar a Sparko para que, convenientemente restaurado, pueda exhibirse junto a su compañero. Se sabe que se construyeron al menos tres ejemplares del perro robótico. Pero en 1957, cuando estaban almacenados en un depósito de la empresa ubicado en California, alguien dejó la puerta abierta y los perros escaparon. ¿Como es posible que unos mecanismos rudimentarios hayan sido capaces de semejante hazaña? Según cuenta la leyenda, los “Sparkos”eran capaces de seguir la luz gracias a sus fotocélulas, por lo que se dirigieron hacia la puerta siguiendo la luz del sol. Una vez fuera, uno de los tres fue atropellado por un camión y destruido. De los otros dos se desconoce el paradero actual. Esos dos ejemplares que hace más de medio siglo sobrevivieron a la aventura seguramente descansan en algún desván o garaje de los Estados Unidos, muy probablemente sin que su dueño tenga idea del valor histórico que poseen. Un buen trozo de la historia de la robótica pertenece a Elektro y Sparko, dos robots capaces de hacer cosas que ningún mecanismo había hecho antes.
Hoy día nadie se sorprende al ver un robot. El coche que conduces ha sido construido por uno, al igual que el ordenador en el que estás leyendo esto y casi todo lo demás que tienes en casa. Algunas empresas, Sony y Wow Wee entre otras, producen en serie mascotas robóticas como Aibo o Robosapiens, artefactos que a pesar de ser máquinas muy complejas y sofisticadas, no asombran demasiado a nadie. Pero el mundo no siempre fue así.
En la primera mitad del siglo pasado, los “robots” eran sumamente extraños. De hecho, el término que utilizamos para denominarlos no existía antes de 1921, cuando el dramaturgo checoKarel Čapek estrenó su obra de teatro Rossum’s Universal Robots. En ella se representaban servidores mecánicos a los que se los describía con la palabra “robotnik”. Unos 10 años después de acuñado el término, un reconocido fabricante de productos eléctricos para el hogar de los Estados Unidos -la firma Westinghouse Electric Corporation- designo un equipo dirigido por el ingeniero Joseph Barnett para desarrollar una pareja robótica destinada a servir como atracción publicitaria.
La pareja, integrada por un robot humanoide y su mascota - un perro robótico- fueron presentados al público en 1939 en la Feria Mundial de Nueva York. Era imposible que
pasasen desapercibidos. Elektro, “the Moto Man”, era un robot que medía unos 2.10 metros de altura y pesaba unos 150 kilogramos. Entre sus habilidades se destacaban la posibilidad de caminar, contar con los dedos, detectar objetos gracias a las fotocélulas instaladas en su cabeza , “fumar” cigarrillos mediante un sistema neumático, reconocer los colores verde y rojo, y hablar. Si: Elektro era capaz de reproducir unas 700 palabras almacenadas en un disco -como los utilizados para almacenar musica- alojado en su abultado tórax. Su mascota, Sparko, era mucho más pequeño pero no por eso menos espectacular. Era un “clon” de un perro raza Scottish Terrier de acero inoxidable, color metalizado, de unos 50 centímetros de alto y cerca de 30 kilos de peso. Sparko podía rodar como un perro de verdad, inclinarse y sentarse sobre sus patas traseras. Cada vez que la pareja aparecía en público, era Sparko quien conseguía los más fuertes aplausos.
Hoy día se puede ver a Elektro en el museo Mansfield Memorial, situado en Ohio (EE.UU.). Esto ha sido posible gracias a una meticulosa restauración efectuada por Jack Weeks, quien aún está intentando encontrar a Sparko para que, convenientemente restaurado, pueda exhibirse junto a su compañero. Se sabe que se construyeron al menos tres ejemplares del perro robótico. Pero en 1957, cuando estaban almacenados en un depósito de la empresa ubicado en California, alguien dejó la puerta abierta y los perros escaparon. ¿Como es posible que unos mecanismos rudimentarios hayan sido capaces de semejante hazaña? Según cuenta la leyenda, los “Sparkos”eran capaces de seguir la luz gracias a sus fotocélulas, por lo que se dirigieron hacia la puerta siguiendo la luz del sol. Una vez fuera, uno de los tres fue atropellado por un camión y destruido. De los otros dos se desconoce el paradero actual. Esos dos ejemplares que hace más de medio siglo sobrevivieron a la aventura seguramente descansan en algún desván o garaje de los Estados Unidos, muy probablemente sin que su dueño tenga idea del valor histórico que poseen. Un buen trozo de la historia de la robótica pertenece a Elektro y Sparko, dos robots capaces de hacer cosas que ningún mecanismo había hecho antes.
Un robot peruano "se codea" con los japoneses para salvar peces amenazados
Posted by rex.h
on
miércoles, 20 de abril de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (0)
¿Los robots son solo cosa de japoneses? Un grupo de estudiantes peruanos se encargó de desmentirlo tras ganar el segundo puesto en un concurso celebrado en Japón con un robot que hoy fue presentado en sociedad en su país natal.
Un grupo de ocho alumnos de ingeniería de la Universidad de San Martín de Porres (privada) presentó hoy a los medios de comunicación la máquina con la que logró la "medalla de plata" de la tercera edición de un concurso internacional de robótica organizado en Japón.
Se trata de "Naylamp", un autómata pequeño con dos tenazas y cuatro ruedas unidas a una plataforma que, dirigido por una persona mediante control remoto, tiene la misión virtual de salvaguardar a un pez japonés en peligro de extinción, explicó a Efe Paolo Granados, integrante del Club de robótica de la Universidad San Martín de Porres.
Un robot capaz de ayudar a recuperar el hábitat del pez "Nippon Baratanago" (parecido al pez dorado) y trasladar a otro entorno todas sus especies enemigas: tal era el objetivo del concurso, en el que la universidad peruana, único centro educativo latinoamericano participante, compitió contra seis equipos, todos japoneses.
Inmediatamente tras conocer las bases de la prueba, los alumnos se pusieron manos a la obra y, mientras un grupo se encargaba de la mecánica del robot, otro se dedicaba a diseñar el sistema de circuitos, y un tercero a racionalizar los pocos recursos económicos de los que disponían.
Con sus pizarras en mano, y auspiciados por varios profesores, los universitarios empezaron a perfilar el diseño del robot: salió un primer prototipo con un brazo y un segundo con dos pinzas, que luego perfeccionaron con motores de mayor capacidad para poder superar los obstáculos impuestos en la convocatoria del concurso.
"Vimos la necesidad de colocarle algún tipo de medición y colocamos espuma en las pinzas, y también implementamos mejores motores para que el robot tuviera mayores facilidades para subir la rampa", contó Granados, alumno y miembro del Club de robótica de la universidad.
El prototipo fue tomando forma poco a poco y los alumnos utilizaron materiales como el aluminio y la espuma, reciclaron llantas de juguetes viejos y aprovecharon motores de impresoras y lavadoras para construir a "Naylamp", que toma su nombre de un ser mitológico del antiguo Perú que vino del mar.
No olvidaron colocarle las banderas de Perú y de la universidad.
"No ha salido muy costoso porque hemos utilizado piezas ya recicladas, porque aquí no contamos con un mercado como el japonés, de encontrar piezas ya fabricadas o hechas, así que hemos elaborado todo nosotros mismos", señaló Granados.
Tras un intenso trabajo de cinco meses, que les quitó todo su tiempo libre, los alumnos lograron su objetivo: "Naylamp" ya estaba listo para subir y bajar una plataforma elevada y alejar así a los "peces malos" en el menor tiempo posible.
Sin embargo, otro competidor diseñado en un instituto tecnológico de Osaka y que constaba de cuatro brazos robóticos se hizo con el galardón del concurso porque consiguió hacer lo mismo que Naylamp, pero con unas milésimas de segundo menos.
La importancia de estos robots radica en que en el futuro podrían solucionar casos reales como el de la central nuclear japonesa de Fukushima, que tras el terremoto contaminó toda una zona cuya limpieza sería posible con autómatas activados a distancia, destacó Granados.
Los futuros científicos peruanos se quedan con la "buena experiencia" de haber participado en una prueba mundial, así como con las ganas de desarrollar proyectos de mayor envergadura, pero también con las probable situación de trabajar en proyectos comunes con una empresa japonesa.
Quizás de Perú salga una generación capaz de codearse con las mejores mentes niponas, la misma generación que por ahora se ve limitada para materializar proyectos de mayor relevancia ante la ausencia de una industria nacional que suministre tecnología.
Un grupo de ocho alumnos de ingeniería de la Universidad de San Martín de Porres (privada) presentó hoy a los medios de comunicación la máquina con la que logró la "medalla de plata" de la tercera edición de un concurso internacional de robótica organizado en Japón.
Se trata de "Naylamp", un autómata pequeño con dos tenazas y cuatro ruedas unidas a una plataforma que, dirigido por una persona mediante control remoto, tiene la misión virtual de salvaguardar a un pez japonés en peligro de extinción, explicó a Efe Paolo Granados, integrante del Club de robótica de la Universidad San Martín de Porres.
Un robot capaz de ayudar a recuperar el hábitat del pez "Nippon Baratanago" (parecido al pez dorado) y trasladar a otro entorno todas sus especies enemigas: tal era el objetivo del concurso, en el que la universidad peruana, único centro educativo latinoamericano participante, compitió contra seis equipos, todos japoneses.
Inmediatamente tras conocer las bases de la prueba, los alumnos se pusieron manos a la obra y, mientras un grupo se encargaba de la mecánica del robot, otro se dedicaba a diseñar el sistema de circuitos, y un tercero a racionalizar los pocos recursos económicos de los que disponían.
Con sus pizarras en mano, y auspiciados por varios profesores, los universitarios empezaron a perfilar el diseño del robot: salió un primer prototipo con un brazo y un segundo con dos pinzas, que luego perfeccionaron con motores de mayor capacidad para poder superar los obstáculos impuestos en la convocatoria del concurso.
"Vimos la necesidad de colocarle algún tipo de medición y colocamos espuma en las pinzas, y también implementamos mejores motores para que el robot tuviera mayores facilidades para subir la rampa", contó Granados, alumno y miembro del Club de robótica de la universidad.
El prototipo fue tomando forma poco a poco y los alumnos utilizaron materiales como el aluminio y la espuma, reciclaron llantas de juguetes viejos y aprovecharon motores de impresoras y lavadoras para construir a "Naylamp", que toma su nombre de un ser mitológico del antiguo Perú que vino del mar.
No olvidaron colocarle las banderas de Perú y de la universidad.
"No ha salido muy costoso porque hemos utilizado piezas ya recicladas, porque aquí no contamos con un mercado como el japonés, de encontrar piezas ya fabricadas o hechas, así que hemos elaborado todo nosotros mismos", señaló Granados.
Tras un intenso trabajo de cinco meses, que les quitó todo su tiempo libre, los alumnos lograron su objetivo: "Naylamp" ya estaba listo para subir y bajar una plataforma elevada y alejar así a los "peces malos" en el menor tiempo posible.
Sin embargo, otro competidor diseñado en un instituto tecnológico de Osaka y que constaba de cuatro brazos robóticos se hizo con el galardón del concurso porque consiguió hacer lo mismo que Naylamp, pero con unas milésimas de segundo menos.
La importancia de estos robots radica en que en el futuro podrían solucionar casos reales como el de la central nuclear japonesa de Fukushima, que tras el terremoto contaminó toda una zona cuya limpieza sería posible con autómatas activados a distancia, destacó Granados.
Los futuros científicos peruanos se quedan con la "buena experiencia" de haber participado en una prueba mundial, así como con las ganas de desarrollar proyectos de mayor envergadura, pero también con las probable situación de trabajar en proyectos comunes con una empresa japonesa.
Quizás de Perú salga una generación capaz de codearse con las mejores mentes niponas, la misma generación que por ahora se ve limitada para materializar proyectos de mayor relevancia ante la ausencia de una industria nacional que suministre tecnología.
Un robot usa el sensor Kinect para rescatar víctimas de terremotos
Posted by rex.h
on
lunes, 18 de abril de 2011
, under
ciencia,
robots,
tecnologiarx
|
comentarios (0)
El sensor Kinect, desarrollado por Microsoft para su consola Xbox 360, tiene usos más allá de los vídeojuegos, tal y como han demostrado un grupo de estudiantes británicos que han diseñado un robot capaz de rescatar a las víctimas de un terremoto usando esta tecnología.
Teledirigido, autónomo y con un aspecto similar al de famosos robots como Wall-E o el protagonista de la película "Cortocircuito".
Así es el robot diseñado por un grupo de estudiantes de la Universidad de Warwick (Reino Unido), que se ha presentado estos días en la feria de "gadgets" de Birmingham, abierta al público hasta mañana, domingo.
Un aspecto mucho más agresivo es el de "Titan the Robot", que ha paseado por la feria sus 2,4 metros y 350 kilos de exoesqueleto con el objetivo de demostrar que un futuro de androides es posible.
Dar a conocer las últimas curiosidades tecnológicas y conseguir que el público pueda ver, utilizar y hasta comprar los dispositivos más novedosos son algunos de los ambiciosos objetivos de esta feria que se celebra anualmente y que en esta edición ha contado con la electricidad inalámbrica como uno de los grandes atractivos.
Ya se había presentado en 2010 durante la Feria Internacional de Electrónica de Consumo (CES, que se celebra en Las Vegas), pero los avances de la tecnología eCoupled volvieron a deslumbrar con un sistema de energía sin cables que permite recargar baterías de teléfonos o hacer un huevo frito gracias a una "base" que funciona como fuente de alimentación.
No todo son novedades en el "Gadget Live Show de Birmongham". Los más nostálgicos pueden disfrutar de un recorrido por la historia de la informática con entrañables recuerdos como el "Furby", un juguete mitad robot mitad peluche que alcanzó gran popularidad a finales del siglo pasado.
En esta edición las imágenes en 3D se han consolidado como uno de los elementos tecnológicos más populares entre los visitantes que pueden disfrutar de un área reservada donde jugar a vídeojuegos como "SHIFT 2: Unleashed", "Crysis 2" y "algunos títulos secretos que no podemos anunciar", afirman los responsables de la feria en su página web.
"Duke Nukem: Forever" y la versión LEGO de "Piratas del Caribe" para PlayStation 3 y PSP son algunos de los títulos que los aficionados han podido probar en esta cita por primera vez.
El "Gadget Live Show" cuenta además con un completo programa de conferencias acerca de futuros proyectos tecnológicos, sobre los "gadgets" más "explosivos" y charlas centradas en tabletas y smartphones.
También se han presentado nuevos modelos de televisores, dispositivos con las últimas versiones Android y algunos "super móviles", "gadgets" más convencionales que, a buen seguro, llegarán antes a los hogares que el "Titan Robot".
Teledirigido, autónomo y con un aspecto similar al de famosos robots como Wall-E o el protagonista de la película "Cortocircuito".
Así es el robot diseñado por un grupo de estudiantes de la Universidad de Warwick (Reino Unido), que se ha presentado estos días en la feria de "gadgets" de Birmingham, abierta al público hasta mañana, domingo.
Un aspecto mucho más agresivo es el de "Titan the Robot", que ha paseado por la feria sus 2,4 metros y 350 kilos de exoesqueleto con el objetivo de demostrar que un futuro de androides es posible.
Dar a conocer las últimas curiosidades tecnológicas y conseguir que el público pueda ver, utilizar y hasta comprar los dispositivos más novedosos son algunos de los ambiciosos objetivos de esta feria que se celebra anualmente y que en esta edición ha contado con la electricidad inalámbrica como uno de los grandes atractivos.
Ya se había presentado en 2010 durante la Feria Internacional de Electrónica de Consumo (CES, que se celebra en Las Vegas), pero los avances de la tecnología eCoupled volvieron a deslumbrar con un sistema de energía sin cables que permite recargar baterías de teléfonos o hacer un huevo frito gracias a una "base" que funciona como fuente de alimentación.
No todo son novedades en el "Gadget Live Show de Birmongham". Los más nostálgicos pueden disfrutar de un recorrido por la historia de la informática con entrañables recuerdos como el "Furby", un juguete mitad robot mitad peluche que alcanzó gran popularidad a finales del siglo pasado.
En esta edición las imágenes en 3D se han consolidado como uno de los elementos tecnológicos más populares entre los visitantes que pueden disfrutar de un área reservada donde jugar a vídeojuegos como "SHIFT 2: Unleashed", "Crysis 2" y "algunos títulos secretos que no podemos anunciar", afirman los responsables de la feria en su página web.
"Duke Nukem: Forever" y la versión LEGO de "Piratas del Caribe" para PlayStation 3 y PSP son algunos de los títulos que los aficionados han podido probar en esta cita por primera vez.
El "Gadget Live Show" cuenta además con un completo programa de conferencias acerca de futuros proyectos tecnológicos, sobre los "gadgets" más "explosivos" y charlas centradas en tabletas y smartphones.
También se han presentado nuevos modelos de televisores, dispositivos con las últimas versiones Android y algunos "super móviles", "gadgets" más convencionales que, a buen seguro, llegarán antes a los hogares que el "Titan Robot".